Isabel II: Muere la reina de Inglaterra; Carlos III es el sucesor

La reina Isabel II murió ayer después de 70 años en el trono. Tenía 96 años.

El Palacio de Buckingham anunció que falleció en el Castillo de Balmoral, su residencia de verano en Escocia, a donde miembros de la familia real acudieron después de que su salud empeoró.

Su hijo de 73 años, ipel prínce Carlos, se convirtió en el rey Carlos III. Después de 10 días de luto oficial, se llevará a cabo un funeral.

La BBC transmitió el himno nacional británico, con un retrato de Isabel II y con su atuendo real completo, cuando fue anunciada su muerte, y se colocó la bandera a media asta en el Palacio de Buckingham para marcar el fin de la segunda era isabelina.

El impacto de la pérdida de Isabel II será enorme e imprevisible para el país y para la monarquía, una institución que ella ayudó a estabilizar y modernizar a lo largo de décadas de enormes cambios sociales y escándalos familiares, pero cuya relevancia en el siglo XXI se ha puesto a menudo en duda.

El afecto permanente del público por la reina ha ayudado a mantener el apoyo a la monarquía durante los escándalos. Pero Carlos no es tan popular.

En un comunicado, Carlos señaló que la muerte de su madre fue “un momento de la más grande tristeza para mí y todos los miembros de mi familia”, y agregó: “Sé que su pérdida será profundamente sentida en el país, los reinos y la Mancomunidad de Naciones, y por innumerables personas en todo el mundo”.

El cambio de guardia se produce en un momento tenso para Gran Bretaña, que tiene una nueva primera ministra y se enfrenta a una crisis energética, una inflación de dos dígitos, la guerra entre Rusia y Ucrania y las consecuencias del brexit.

La primera ministra, Liz Truss, que fue designada por la reina apenas 48 horas antes de su fallecimiento, dijo que el país está “devastado” y llamó a Isabel II “la roca sobre la cual se construyó la Gran Bretaña moderna”.

Dedicó su vida de manera incansable a sus obligaciones de jefa de Estado, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, cabeza de la Mancomunidad Británica y jefa de la Iglesia de Inglaterra. AFP/C. De Souza

Muere la reina Isabel II de Reino Unido a los 96 años

La reina Isabel II, considerada por los británicos como “la reina eterna”, llegó al trono de Inglaterra por una carambola del destino, pero aprendió rápidamente las tareas propias de su cargo y convirtió el respeto a los protocolos y la protección a ultranza de la corona británica las principales características de su reinado, el más longevo del mundo.

La reina, quien falleció ayer a los 96 años de edad, era considerada hasta hace unos años como una mujer de hierro, a la que nada, ni los más graves escándalos de la corona, ni los problemas británicos, podían vencer. Pero su salud se fue mermando en los últimos años y se le veía en ocasiones molesta, por sus problemas de movilidad.

La primera ministra Liz Truss, designada por la reina apenas 48 horas antes de su fallecimiento, dijo que el país está “devastado” y llamó a Isabel “la roca sobre la cual se construyó la Gran Bretaña moderna”.

Distante, impasible, Isabel II siempre se mostró como la reina que mantenía la unidad de la Corona. Aficionada al senderismo, la cría de caballos y manejar autos todo terreno, vivió uno de sus momentos más complicados con la separación de su hijo, el príncipe Carlos, de la muy querida princesa Diana, que se robó el corazón no sólo de los británicos, sino del mundo.

A pesar de su juventud y su inexperiencia cuando accedió al trono, Isabel II llegó con el paso del tiempo a erigirse en líder indiscutible del Reino Unido y la Iglesia anglicana, como prominente defensora de la fe, sin que nadie cuestionara su autoridad más allá de los pasillos, lo que evidenciaba su habilidad a la hora de guardar distancia con los otros poderes.

PERFIL

Fue una monarca regida por el deber

Isabel Alejandra María Windsor nació en Londres el 21 de abril de 1926, era la primogénita del duque y la duquesa de York. Por nacimiento no estaba destinada a la corona, ya que el hermano mayor de su padre, el príncipe Eduardo, heredaría el trono y se suponía que sus hijos lo sucederían.

Pero en 1936, cuando Isabel tenía 10 años, Eduardo VIII abdicó al trono para casarse con la estadounidense dos veces divorciada Wallis Simpson, y el padre de Isabel fue coronado Rey Jorge VI.

En 1945, luego de rogar durante meses a sus padres que le permitieran participar en actividades de apoyo a la guerra, la heredera del trono pasó a ser la suboficial segunda Isabel Alejandra María Windsor en el Servicio Territorial Auxiliar. Isabel aprendió con entusiasmo a conducir y dar mantenimiento a vehículos pesados.

Su matrimonio duró más de 73 años, hasta la muerte de Felipe a los 99 años en 2021.

Pero en febrero de 1952, Jorge VI murió a los 56 años mientras dormía, tras años de enfermedad. Isabel, quien se encontraba de visita oficial en Kenia, se enteró entonces que sería la nueva monarca.

En 2015 superó el reinado de su tatarabuela la reina Victoria, quien estuvo en el trono por 63 años, siete meses y dos días, para convertirse en la monarca con el reinado más largo de la historia de Gran Bretaña.

Isabel gozó de una excelente salud hasta entrada en sus años 90, aunque se le pudo ver usando un bastón durante una aparición tras la muerte de Felipe. La reina mantuvo reuniones virtuales con diplomáticos y políticos desde el Castillo de Windsor, pero sus apariciones públicas se hicieron más escasas, aunque tuvo varios eventos públicos cuando Gran Bretaña celebró su Jubileo de Platino, por sus 70 años en el trono, en la primavera de 2022.

“El puente ha caído”

La monarquía inglesa tiene un protocolo especial que se activó con la muerte de la reina Isabel. La “Operación London Bridge” está milimétricamente orquestada desde la década de 1960 para cuando llegara el día de luto nacional.

Edward Young, secretario privado de la Reina y el principal encargado de organizar su sucesión, es la primera persona en recibir la noticia.

Young avisó a la primera ministra, Liz Truss con una frase: “London Bridge is Down” (“Ha caído el Puente de Londres”).

De ahí, hace un llamado Centro de Respuesta Global del Foreign Office -ministerio británico de Asuntos Exteriores- que se encargó de trasladar la noticia a los 15 Gobiernos fuera del país donde la Reina es jefa de Estado, y a las otras 38 naciones de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth).

Tras ese mensaje las banderas en la sede del Gobierno se colocan a media asta, en menos de 10 minutos del anuncio.

Los parlamentos, tanto en Londres como el escocés, el galés y el norirlandés, suspendieron sus sesiones y la web de la Familia Real se pone en negro con el comunicado.

Luego Liz Truss dio el primer mensaje a la nación tras el deceso. Posteriormente se anunció un minuto de silencio nacional y la primera ministra mantiene una audiencia con el nuevo rey, lo que pone en marcha la Operación Spring Tide (“Marea de Primavera”).

EFE

El rey Carlos III esperó durante siete décadas su turno para acceder al trono. AFP/C. Court

PERFIL

Carlos III, el rey comprometido

Carlos de Inglaterra, el nuevo rey británico tras la muerte ayer de su madre, Isabel II, accede al trono después de más de medio siglo como heredero, una larga espera que ha dedicado a la filantropía, la espiritualidad y a su compromiso con el medio ambiente.

Carlos Felipe Arturo Jorge de Windsor nació el 14 de noviembre de 1948 en el Palacio de Buckingham y estaba destinado a reinar desde los tres años.

Su vida pública ha estado marcada por los años grises que siguieron a su separación en 1992 de Diana de Gales, madre de sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique, así como por su relación con Camilla Parker Bowles, con quien contrajo matrimonio en 2005 en una ceremonia civil a la que no acudió la Reina.

Muerte de Diana de Gales

La muerte de Diana en 1997, en un accidente de automóvil en París, fue un golpe tanto para sus hijos como para Carlos, que viajó a Francia con las dos hermanas mayores de la princesa para repatriar el cuerpo al Reino Unido.

Carlos se había casado con la princesa en julio de 1981 en la catedral de San Pablo en Londres, en una de las bodas reales más relevantes del siglo XX.

En el día del funeral de Diana, Carlos acompañó a sus dos hijos, de 15 y 12 años en aquel momento, mientras caminaban detrás del féretro en la procesión que llevó hasta la Abadía de Westminster.

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Algunos datos curiosos

“Llegó” en paracaídas junto con James Bond

Entre las decenas de imágenes icónicas que han dejado las ceremonias de inauguración de los Juegos Olímpicos, está la de la reina Isabel II, que protagonizó un episodio inolvidable en la edición de Londres 2012, al prestarse a simular que se lanzaba en paracaídas al estadio desde un helicóptero, acompañada de James Bond.

El romance prohibido que la llevó al trono

Elizabeth Alexandra Mary llegó al trono gracias a un amor prohibido, pero no de ella, sino de su tío, Eduardo VIII.

El padre de Isabel II asumió el trono el 20 de enero de 1936 como Jorge VI, tras la sorpresiva abdicación del hermano de éste, Eduardo VIII. ¿La razón? Prefería renunciar a la monarquía y sus privilegios, antes que al amor de Wallis Simpson.

Los amores de la Reina Isabel II

Se mencionaba que la reina tuvo una relación extramatrimonial cuando aún estaba casada con el príncipe Felipe. 

Porchey, o Henry George Reginald Molyneux Herbert, Lord Porchester, era un amigo de la infancia. En el libro The Windsor Diaries, se mencionó que otro amor fue el entonces conde de Euston y guardia granadero, Hugh FitzRoy.

Cuando bailó “La Cucaracha” en México

La reina visitó en 1975 Cozumel y después la Ciudad de México. La pareja real ofreció una cena al presidente Echeverría y a su esposa. Durante la celebración se bailó la marcha “Montmartre”, pero también “La Cucaracha”. Isabel II pidió de comer melones de Uruapan, fresas de Zamora y agua de lima de Silao. La reina incluso comió recalentado.

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Isabel II acudió en febrero de 1983 a Puerto Vallarta y otros municipios costeros de distintos Estados, como Acapulco, Lázaro Cárdenas y La Paz. EL INFORMADOR/Archivo

Cuando la reina Isabel II visitó las colonias de Puerto Vallarta

“La comitiva se trasladó en autobuses a El Pitillal, una de las colonias más populosas de Puerto Vallarta, donde centenares de niños que portaban banderas de México y de Gran Bretaña salieron al paso haciendo vallas en las calles para saludar a la reina Isabel II”, dice el inicio de la nota publicada en EL INFORMADOR el 21 de febrero de 1983, cuando vino la reina a Jalisco.

La reina Isabel II fue recibida por el alcalde Jorge Leobardo Lepe García, el gobernador Flavio Romero Velasco y el presidente de la República, Miguel de la Madrid, quienes le dieron las llaves de la ciudad.

“Fue una recepción sencilla, pero emotiva, en la que millones de vallartenses, entre ellos muchos turistas extranjeros tributaron a su majestad al arribar en la lancha real después de descender del yate ‘Britannia’ en la Bahía de Banderas”, se consigna en la edición.

En esa cita que tuvo con los mexicanos, lo primero que hizo fue acudir a dos centros asistenciales en el puerto jalisciense.

Inmediatamente después fue a una comida con el Presidente de la República, Miguel de la Madrid y su esposa Paloma Cordero, donde también estuvo el gobernador electo Enrique Álvarez del Castillo, señala el texto impreso del día siguiente a su visita.

“Los mexicanos estamos muy impresionados con la simpatía y categoría de la reina Isabel II y el príncipe Felipe. Son personas muy agradables, muy positivas. Estamos muy satisfechos con su visita”, dijo entonces De la Madrid.

Los jaliscienses no sabían que la reina  los saludaría desde el balcón Central del Palacio municipal, donde, acompañada por el príncipe Felipe, le sonrió a la multitud que la veía desde la Plaza de Armas.

Ofrecieron una lujosa cena a bordo del yate “Britannia”

“Espléndido e iluminado, un palacio flotante con el estandarte real y la enseña patria ondeando en su mástil mayor”, así era el yate “Britannia”, en el que la reina ofreció una cena con el otrora Presidente Miguel de la Madrid y su esposa.

El yate, que navegó los siete mares y recibió estadistas de cinco continentes, fue el escenario del brindis bajo una noche de estrellas que enmarcó la partida de la reina del puerto jalisciense.

“El muelle bellísimo al caer la noche, con marinos mexicanos, de albos uniformes, haciendo guardia. El yate, con la Bandera de México que fue izada junto al estandarte real en el palo mayor del ‘Britannia’”, ese fue el ambiente que se respiró aquel día, según la edición impresa del 21 de febrero de 1983.

Ya en la cena, la reina y el presidente brindaron al final. Con honores, y tras entonar los himnos mexicano e inglés, 21 cañonazos de salva disparados al cielo le dijeron adiós a la monarca que antes de la medianoche dejó en su barco el muelle y la bahía de Puerto Vallarta.

En esa fecha también fue a conocer Acapulco, Guerrero; Lázaro Cárdenas, Michoacán y La Paz, Baja California Sur. Esa fue una de sus dos visitas a México que hizo durante los 70 años que estuvo en el trono británico.

La primera cita en el país

Su primera visita fue ocho años antes de venir a Jalisco, el 24 de febrero de 1975, cuando fue recibida, junto con el príncipe Felipe, por el Presidente Luis Echeverría y su esposa María Zuna en Cozumel.  

Al día siguiente volaron a la capital del país. Se hospedaron en el hotel Camino Real y la monarca ofreció en la embajada británica en México una cena de honor  al presidente donde se sirvió comida típica mexicana. 

Permaneció seis días en el país y también acudió a Yucatán, Guanajuato, Ciudad de México, Oaxaca y Veracruz.

Recorrieron en Guanajuato el monumento al Pípila y algunas minas como La Valenciana, el Teatro Juárez, el edificio de la Universidad de Guanajuato (UG), la Alhóndiga de Granaditas y el mercado local de Guanajuato.

También conocieron Oaxaca, donde acudieron al palacio de las artesanías, a la celebración nocturna de la Guelaguetza y a la zona arqueológica de Monte Albán.

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Entre las piezas de la Royal Collection está “El constructor naval y su esposa”, del pintor de Países Bajos Rembrandt. ESPECIAL

De las artes al entretenimiento: la monarca deja huella 

Había algo magnético en la reina Isabel II. Algo poderoso que hizo que una y otra vez fuera referenciada en el mundo del espectáculo y la cultura. Su reinado coincidió con el “boom” de los medios de comunicación, desde la radio hasta las redes sociales, pasando por la televisión y plataformas. Pero también dejó huella en la cultura. 

Hace años, antes de conocerla por las noticias, muchos supieron de Isabel II porque aparecía interpretada en películas tan serias como “La reina” (2006) o animadas como “Minions” (2015). A ella también le dedicaron canciones, como “God Save the Queen” de Sex Pistols (1977) o “The Queen Is Dead” de The Smiths (1986). Incluso, la monarca recibió un Bafta honorífico, en 2013, por su apoyo al cine y la televisión británicos durante sus años de reinado.

Para la actual generación, será más sencillo ubicarla por la serie de la plataforma Netflix “The Crown”, donde ha sido encarnada por las actrices Claire Foy, Olivia Colman e Imelda Staunton. 

Más allá de la farándula, la huella cultural de Isabel II también fue profunda. La Royal Collection, considerada la “colección privada más grande del mundo”, estuvo a su cargo durante las últimas décadas, en la que no dejó de crecer y adquirir importancia. 

Es así que una de las más extensas e importantes colecciones de obras de arte y objetos decorativos es la que posee la Corona Británica, y que recibe el adecuado nombre de la Royal Collection (conformada, dicen algunos, por más de un millón de valiosas obras). De acuerdo con la normatividad vigente, la titular actual es la reina, Isabel II de Inglaterra, pero esta “propiedad” es únicamente de carácter formal, ya que la Royal Collection no se puede vender, enajenar o dividir, puesto que permanece ligada a la Corona y a la nación, por lo cual los sucesivos monarcas están obligados a garantizar su integridad. 

En este sentido, la Royal Collection posee asimismo un extenso fondo bibliográfico y documental, custodiado en la Biblioteca Real de la Casa de Windsor. Cosa curiosa es que se trata de la última gran colección artística de la realeza europea que continúa bajo propiedad “formal” de los reyes; otras colecciones similares, como las de España, Francia y Rusia, ya fueron nacionalizadas entre los siglos XVIII y XX, y se custodian (por lo menos en parte) en museos estatales, como -en el caso de las colecciones antes citadas- el Museo del Prado, de Madrid; el Louvre, de París; y el Ermitage, de San Petersburgo. 

Ahora, en términos de custodia y manejo, la colección real británica se despliega por las diferentes residencias reales del país, tanto en salas abiertas al público como decorando estancias privadas que habita la familia real. Sus secciones más valiosas se concentran en el Palacio de Buckingham, el Castillo de Windsor y el palacio de Hampton Court; otras piezas de la colección se exhiben a préstamo, con estancias más o menos prolongadas en museos públicos del país, como la National Gallery y el Victoria and Albert Museum. Con todo, a pesar de que es difícil poner precio a un conjunto tan extenso de obras, hay fuentes que estiman el valor global de la colección en 10 mil millones de libras esterlinas (poco más de 11 mil 500 millones de dólares). 

Música, cine y series para la Reina 

  1. “God Save the Queen” de Sex Pistols. La canción fue lanzada en mayo de 1977, cuando la monarquía celebró los primeros 25 años en ejercicio de Isabel II.  
  2. “Her Majesty” de The Beatles. Con apenas 23 segundos de duración, esta es la canción más corta en el repertorio completo de The Beatles; fue escrita por Paul McCartney y aparece en el álbum “Abbey Road”. 
  3. “Elizabeth, my dear” de The Stone Roses. La canción fue estrenada en 1989. 
  4. “Dreaming of the Queen” de Pet Shop Boys. El tema aparece en el disco “Very”, lanzado al mercado en 1993. 
  5. “The Queen is dead” de The Smiths. La canción aparece en el tercer álbum de la banda, el cual fue lanzado en 1986.

Películas y series que  sacudieron a la realeza 

“The Crown”. Es una de las series mediáticas que han causado dolores de cabeza a la corona británica, al punto de que ha emitido comunicados oficiales que advierten que las historias y adaptaciones de ciertos personajes están alejadas de las realidad. 

“El discurso del Rey”. Ganadora del Premio Oscar en 2010, esta película dirigida por Tom Hooper se enfoca en la figura del padre de la Reina Isabel II, el duque Jorge de York. 

“Noche real”. Entre el drama y la comedia, este filme de 2015, tiene a Sarah Gadon como protagonista dando vida a la entonces aún princesa Isabel, quien decide salir de la rutina del Palacio de Buckingham en el marco de las celebraciones del Día de la Victoria, en 1945. 

“La Reina”. En 2006 se estrenó este filme bajo la dirección de Stephen Frears, quien lleva como protagonista a Helen Mirren, en el rol de la Reina Isabel II, y sitúa a la historia en uno de los momentos más complejos y polémicos de la corona: la muerte de la princesa Diana de Gales, en 1997. 

“Los Windsors”. Esta serie de comedia, estrenada en 2016, causó el enojo de la corona británica, pues resalta y parodia las polémicas que han envuelto a personalidades como el príncipe Harry, retratado como un mujeriego y gran seductor; en tanto que otros integrantes son “adaptados” a oficios actuales como youtubers o camareros. 

“The Royal House of Windsor”. La serie documental de 2017, explora en seis episodios entrevistas de especialistas y testimonios cercanos a la corona británica y sus intereses familiares, discordias y polémicas.  

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El Arsenal FC tiene su sede en Londres y fue el equipo preferido de la reina. AFP/G. Kirk

Isabel II, apasionada por el Arsenal FC

Ayer fue un día histórico, la reina Isabel II falleció, dejando un gran recuerdo en bastantes ámbitos y el deportivo no podría faltar. Y a pesar de que “Su Majestad” practicaba en su juventud la equitación, nunca ocultó su afición por el Arsenal de Londres.

Incluso, el club de la capital de Inglaterra invitó a la Monarca a inaugurar en 2006 el Emirates Stadium, sin embargo, las molestias físicas de la reina impidieron que su agenda incluyera el evento deportivo del equipo de sus amores.

Y su afición al Arsenal creció todavía más gracias a la gran relación que tenía con el entonces entrenador, el francés Arsene Wegner, además de que Isabel II vio y celebró los 13 títulos que ostenta el club en la Premier League.

En cuanto se dio a conocer la noticia del fallecimiento de la reina en el castillo de Balmoral en Escocia, el club Arsenal de Inglaterra publicó un sentido mensaje en sus redes sociales: “Lamentamos profundamente la noticia del fallecimiento de su majestad, la reina. Junto con muchos de nuestros seguidores hoy, nos tomaremos un tiempo para llorar y reflexionar sobre la increíble vida y el servicio dedicado de su  majestad”, escribió el club en su cuenta oficial de Twitter.

Y honor a quien honor merece. Durante el partido entre el Arsenal de sus amores y el Zurich de Suiza en la Europa League, se le brindó un homenaje al comenzar el segundo tiempo, dado que en el transcurso de la primera mitad fue cuando se dio a conocer la noticia del fallecimiento de la reina Isabel II. Así, con los jugadores en el círculo central, se le brindó un emotivo minuto de silencio, en el cual también participaron respetuosamente los hinchas del conjunto suizo.

El deporte los une

Las muestras de respeto y cariño hacia la familia real por la muerte de su majestad, la reina Isabel II,  no se hicieron esperar por parte del mundo del deporte. El automovilismo fue uno de los que pronto reaccionaron y la Fórmula 1 comunicó que “está de luto por la muerte de su majestad, la reina Isabel II, del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que ha fallecido a los 96 años”.

El tenis no se hizo esperar y los organizadores del Gran Slam británico, Wimbledon, publicó en su cuenta oficial de Twitter:  “Deseamos transmitir nuestro más sentido pésame a la Familia Real por el triste fallecimiento de su majestad”.

Otros deportes como el futbol en la Liga Premier o la Selección de Inglaterra, el rugby,  así como varias escuderías y pilotos de la Fórmula 1 también enviaron sus condolencias.

VOCES

“Envío mis condolencias a los pueblos del Reino Unido por el fallecimiento de la reina Isabel II, monarca británica y soberana de 14 estados independientes. De igual manera, las hago extensivas a sus familiares, amigos y miembros de la Casa Real”.

Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México.

“Todos estamos devastados por las noticias que acabamos de escuchar de Balmoral. La muerte de su majestad la reina es un gran impacto para la nación y el mundo”.

Liz Truss, primera ministra del Reino Unido.

“La reina Isabel II fue una estadista con una dignidad y constancia inigualables, que profundizó la alianza fundamental entre Reino Unido y Estados Unidos”.

Joe Biden, presidente de Estados Unidos.

“Los acontecimientos más importantes de la historia reciente del Reino Unido están indisolublemente ligados al nombre de su majestad”.

Vladimir Putin, presidente de Rusia.

“Su majestad la reina Isabel II encarnó la continuidad y la unidad de la nación británica durante más de 70 años. Una reina de buen corazón, que ha dejado una huella duradera en su país y su siglo”.

Emmanuel Macron, presidente de Francia.

“La recuerdo como una hermosa joven, a la muy querida abuela de la nación. Mi más sentido pésame está con la familia real”.

“Mis condolencias a toda la familia real, al Gobierno y a la ciudadanía de Reino Unido y la Commonwealth, por el fallecimiento de la reina Isabel II”.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España.

“Estoy profundamente entristecido por el fallecimiento de la reina Isabel II, admirada en todo el mundo por su liderazgo y devoción”.

Antonio Guterres, secretario General de la ONU.

Mick Jagger, The Rolling Stones.

“Como a toda la nación, me entristece profundamente escuchar la noticia sobre el fallecimiento de su majestad la reina Isabel II. Tenía una presencia inspiradora y guió al país en grandes y oscuros momentos”.

Elton John, músico.

“Lloro con mi país el fallecimiento de nuestra más grande reina. Con el corazón pesado digo que es devastadora la idea de Inglaterra sin la reina Isabel II”.

Ozzy Osbourn, músico.

“Lamento la muerte y deseo larga vida a Carlos III, que será nombrado como el nuevo rey de Gran Bretaña. Dios bendiga a la reina Isabel II. Que descanse en paz. Larga vida al rey”.

Paul McCartney, músico.

“La mayoría de los británicos no han conocido a otro monarca, por lo que ella ha sido un hilo conductor en todas nuestras vidas. Cumplió su deber con el país hasta sus últimas horas, y se convirtió en un símbolo duradero y positivo del Reino Unido en todo el mundo”.

J.K. Rowling, escritora.

“Estoy orgullosa de ser isabelina. Lloramos a una mujer que, con o sin corona, era el epítome de la nobleza”.

Helen Mirren, actriz.

“Símbolo del deber, la gracia, la inteligencia, la disciplina y la dignidad. Ella será extrañada por siempre”.

Vera Wang, diseñadora de modas.

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